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manifiesto · testimonio · llamado a la acción

«en voz baja»

autor paolo almario, artista
medio texto, en minúscula, sin gritar
fecha 20 de julio de 2026

tl;dr

tl;dr

soy artista. a mi padre lo juzga la jep en colombia, en un proceso plagado de violaciones al debido proceso: la forma más reciente, la más violenta y encarnizada, de una persecución judicial que llevo quince años documentando. soy apolítico: estoy contra la impunidad y por un sistema de justicia en el que se pueda algún día confiar.

las violaciones, una por una, están en factum, el estudio detallado del proceso.

cómo ayudar

i ayudar con el proceso

ongorganismo de derechos humanos
una ong u organismo de derechos humanos, para observar el caso observar
prensaindependientes y rigurosos
prensa o influencer, independientes y rigurosos, cualquiera sea su línea: parte del cubrimiento en colombia ha tratado la presunción de inocencia de mi padre como si no existiera. escribir
academiainvestigadores, docentes y estudiantes
investigadores, docentes o estudiantes, para convertir el proceso en caso de estudio estudiar

ii ayudar con mi arte

acompañarme
mentorías, residencias, exposiciones, invitaciones, colaboracionesacompañar
representarmegalería o agente
representarme, galería o agente representar
comprar mi obra
comprar mi obra comprar
¿banksy?
¿es usted banksy o conoce usted a banksy? yo destruía obras antes de que él lo hiciera tendencia, y sin trituradoras ocultas. ¿charlamos? charlar

iii ayudar apoyándome

donación
una donación para sostener la documentación del caso y mi práctica artística donar
filántropo
¿filántropo, millonario, billonario, trillonario? (al parecer hay uno por ahí, y hace parte de mi obra) apoyar

epígrafe

los manifiestos se escriben a gritos, en mayúsculas. pero esto es internet, y aquí gritar es desaparecer en el ruido. este va en minúscula: no para que lo escuchen más fuerte, sino para que lo escuchen.
movimiento
i

estoy cansado de huir y de callar

estoy cansado de huir. de esconderme. de una vida que un empeño sistemático por eliminarnos nos impuso hace más de treinta años; es decir, toda mi vida.

durante casi todo ese tiempo no gritamos: aprendimos a sobrevivir en silencio, que es otra forma de exilio. esta es la primera vez que hablo en voz alta, y lo hago, todavía, en voz baja.

me declaro apolítico. mi padre fue político, elegido por su gente; pero se negó a alinearse con los monopolios, y los monopolios cobran: lo dejaron caer, todos a la vez. lo que escribo no es una posición política: es una posición contra la impunidad.

movimiento
ii

mis pinceles son máquinas

en algún momento, me di cuenta de que quería ser artista, y un artista no puede desprenderse del tiempo y del lugar que le fueron dados, no elegidos. los que me tocaron vinieron con una cierta brutalidad, y esa brutalidad es la materia con la que trabajo.

no tengo óleo ni mármol: mis pinceles son máquinas, y mi creación ocurre en ceros y unos. el tema de mi obra, el que no puedo dejar de mirar de frente: la facilidad con la que unos pocos se apropian de las instituciones y las tuercen a la medida de su interés.

movimiento
iii

el monopolio de la verdad

en colombia no hay administración de justicia; hay un monopolio de la verdad. y como todo monopolio, sirve a unos señores mientras la cadena entera cobra su comisión.

quien pretenda confiar en esa justicia tiene dos caminos: pagar el tributo del monopolio, o conocer su furia.

«colombianos, las armas os han dado la independencia; las leyes os darán la libertad». estimados francisco y simón, las armas nos dieron una patria, de las leyes seguimos esperando la libertad.

movimiento
iv

el chivo expiatorio

desde 2011 estudio, expediente por expediente, las acusaciones levantadas contra mi padre. puedo decirlo sin temblar: su único delito fue no pagar esos tributos.

amenazado por las farc, por los paramilitares, por los narcos; sobreviviente de más atentados de los que puedo contar. y aun así, ningún partido lo defendió: porque hay otros monopolios diferentes al de la verdad, y a quien no participa con capital se le cobra con la vida o con la libertad.

cayó por una grieta que nadie quiso cerrar. ninguno de los bandos que dicen enfrentarse tendió la red; y sin red, las piezas quedaron servidas, para que el más veloz reclamara su trofeo: el chivo expiatorio por excelencia.

movimiento
v

mis máquinas disparan poesía

así nació mi obra. colgué en una galería los retratos de quienes acumulan poder, de quienes nos convirtieron en un daño colateral administrable, y los pinté con las imágenes de mi casa, la que las farc-ep bombardearon en florencia en 2001, y con etiquetas de mermelada.

en esa sala, esos rostros quedan sometidos a la misma violencia que nosotros conocimos en el terreno. una máquina dispara, con precisión, una ronda tras otra, para crear caos. mis máquinas disparan poesía: fabrican una destrucción tan hermosa que quizás, quizás, alguien en algún lugar escuche por fin nuestra historia.

movimiento
vi

la mirada, más la prueba

y me preparé para cuando ese momento llegara, porque no bastaría con un artista mostrando su mirada del mundo: haría falta esa mirada, más la prueba.

eso es factum: el estudio del proceso que la jep le sigue a mi padre. las violaciones al debido proceso están a la vista, son flagrantes, y aun así el proceso avanza. y uno se pregunta: ¿empujado por quién? mientras la prensa lo condena antes de tiempo, con la venia de los mismos magistrados que deberían protegerlo.

movimiento
vii

el llamado

que quede claro: esto no es contra la jep. es la exigencia de que la jep sea aquello que prometió ser.

sé que dentro del sistema judicial hay gente honesta. si me leen: ustedes saben, mejor que nadie, lo podridos que están los pilares que sostienen a la institución. este llamado es también para ustedes.

he cargado esto solo durante demasiado tiempo, y no quiero venganza: quiero que la justicia en colombia sea algún día digna de confianza, sin monopolio de la verdad; quiero sólo la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. esa confianza es el único país que me interesa heredar.

así que pido: que las organizaciones de derechos humanos observen el caso; que investigadores, docentes y estudiantes lo conviertan en caso de estudio; que el proceso se ciña al derecho, y no a lo político; que cada quien, desde donde esté, se niegue a pagar el tributo del monopolio; y que quienes, desde el arte, quieran acompañarme en mis próximos pasos, se acerquen.

el cierre

estoy cansado.
pero ya no sobrevivo en silencio.

ayúdeme.

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